"La Reconciliación" ("LAS MUJERES DEL LUCHADOR")

“La Reconciliación” ("LAS MUJERES DEL LUCHADOR")



Sinopsis: Memo es un exitoso y apasionado luchador que sostiene un romance con Esmeralda, una bellísima reportera que vive enamoradísima de él y solo busca su felicidad. Cuando el médico le descubre a Memo que tiene una insuficiencia cardiaca, Memo se es forzado a abandonar la práctica del deporte. Y es cuando Esmeralda decide buscar a Adriana, la hija que él abandonó, para ir en busca de su reconciliación. ¿Lo logrará?

Personajes:

*Esmeralda, novia de Memo, es… Esmeralda Pimentel:



*Adriana, hija de Memo, es Mariana Van Rankin: 



*Memo, el luchador, es… “Latin Lover”: 


Tema Central: 
“Quisiera”, interpretado por el grupo Kiruba

Este amor yo no sé 

si vivirlo o matarlo, 
tal vez 
es mejor que los dos 

olvidemos lo que nos pasó. 


Y aunque digas que 
ya no me quieres 

solo quiero estar contigo tenerte otra vez. 


Todas las palabras se han 
quedado rotas 

las mojaron lagrimas del 
corazón. 


Quisiera decirte como es 
que me siento 

ahora que me encuentro lejos de tu amor,.

y talvez el tiempo cure las 
heridas 
que dejaron 
huellas en mi corazón. 



Pero no me digas 
que ya no hay salida 

aunque sienta que me nieges el amor. 

Porque me has dejado 

como tus zapatos 
viejos y tan sucios.

CORO 
:
Amor mio 
quiero que me beses 

quiero que me abraces 

mira como tu lo hacías,si 
así lo querías. 

(se repite)


"LA RECONCILIACION"

En un apartamento de lujo, un hombre de cabello negro, fornido, y de unos 40 años, hace furiosamente el amor con una hermosa muchacha de cabello negro lacio, piel blanca y unos fulminantes ojos verdes, como si fueran dos esmeraldas. El hombre jadea, mientras besa y acaricia el hermoso cuerpo de tan bella muchacha: 

-Oh, Esmeralda, como me gustas… me fascinas… me gustas demasiado…
-Yo también te quiero, Memo, pero, ¿No crees que ya deberías ir a entrenar?-, responde Esmeralda.
-¿Entrenar? Pues, prefiero estar contigo… amorcito.-, responde Memo, llenando de besos a la muchacha.
En ese momento, Esmeralda se levanta de la cama. El hombre está impactado.

-¿Qué te pasa? ¿Por qué te levantas de la cama, justo cuando la estamos pasando bueno?-, dice Memo.
-La verdad… ya no tengo ganas…-, responde Esmeralda, mirando la ventana.

En ese momento, Memo se lanza contra la muchacha y la aprieta con todas sus fuerzas…

-¿Qué te pasa? ¿Ya no me quieres?-, dice Memo, mientras llena de besos en la nuca y la espalda.
-Al contrario… te quiero mucho, pero, es que no quiero ser un impedimento para ti…
-¿Impedimento? ¿De qué estás hablando? ¡¡¡Tú no eres ningún impedimento para mí!!!
-Mira, Memo, ahora tienes que entrenar… tienes una pelea importante por el campeonato… y sin embargo, estás aquí distraído... y tu deber es prepararte para la pelea…
-Ya te dije… la pelea no me interesa en absoluto… solo quiero estar contigo…-, dice el hombre, mientras abraza con todas sus fuerzas y llena de besos y caricias en todo su hermoso cuerpo desnudo. 

La hermosa muchacha cede ante las caricias del hombre y continúan haciendo el amor.

Rato después, Memo decide ir a su sesión de entrenamiento. Esmeralda va junto con él, pero, él no despega sus ojos de los ojos azules de tan hermosa muchacha. Ella sonríe. El entrenador decide organizar una pelea de entrenamiento, pero, Memo siente dolores en el pecho lo que ocasiona que, en un descuido, el “sparring” le aplica una llave peligrosa, dejándolo inconsciente...

-¡¡¡Memo!!! ¡¡¡Cuidado!!!-, exclama Esmeralda, angustiada.

Memo cae inconsciente contra el piso. Entonces, se lo llevan de emergencia. Esmeralda espera por horas en la sala de espera, hasta que finalmente, lo recibe el Doctor.

-Doctor, ¿Qué tiene mi novio?-, exclama Esmeralda.
El Doctor suspira al ver la esbelta silueta de la muchacha, y contemplar sus senos firmes, piernas cadenciosas y una cinturita estrecha que puedes medir con las manos.

-¿Su novio?-, pregunta el Doctor, en tono distraído.
-Así es, le hablo de Memo el luchador, ¿Cómo está?
-¿En serio, es usted la novia de ese tipo tan vulgar y altanero?
-Así es. Pero, por favor, cuénteme, ¿Cómo está mi novio?
-Tranquila, lindura. Su novio tiene una deficiencia cardiaca… y cualquier esfuerzo físico, puede provocarle varios daños a su salud.
-¿En serio? ¿Y la pelea?
-Yo que usted… le diría a su novio que se retire de la lucha libre… ó sino puede resultar fatal para su Salud, ah, y por favor, controle el sexo… aunque es difícil no sentir tentación con una mujer tan hermosa como usted… pero, bueno... Chao, lindura.-, dice el Doctor, guiñándole el ojo a tan bella muchacha. 

Esmeralda no le hace caso a los coqueteos del médico y decide ingresar a la sala de emergencia a buscar a Memo.

Entonces, Esmeralda va a ver a Memo que está tendido en una cama de hospital. Memo sonríe de contemplar la mirada serena y los fulminantes ojos verdes de su hermosa novia… 

-Mi amor, ¿Cómo estás? ¿Verdad que tienes una deficiencia cardiaca?-, pregunta Esmeralda.
-Así es, el Doctor me dice que debo dejar las peleas…
-Cuánto lo siento…-, dice Esmeralda, mientras consuela a su novio.
-¡¡¡La lucha es mi pasión, no sé que puedo hacer sin ella!!! Menos mal que me quedas tú, mi amor…
-…no solo estoy yo… tienes también a tu hija…
-¿Cómo lo sabes? No me digas que has estado esculcando en mis cosas…
-Así es… pero, fue por casualidad, encontré una foto suya en tus pertenencias… ¿Por qué no me dijiste que tenías una hija?
-No pensé que fuera necesario… eso fue hace mucho tiempo… producto de una aventurilla que tuve durante una gira… pero, eso fue antes de conocerte…
-Yo creo que deberías reunirte con ella…
-Pero, ¿Para qué? ¡¡¡Ella ni siquiera se acuerda de mí!!! ¡¡¡Además, que no sé donde está!!!
-Mientes… si sabes donde está… porque te he seguido y sé que todos los días, la miras entrando a la escuela…
-¿Me has estado siguiendo? ¡¡¡No puedo creerlo!!!
-Así es… pero, ¿Por qué nunca te acercas a hablar con ella?
-¿Y si me rechaza? ¡¡¡Ella debe odiarme!!! ¡¡¡Nunca me he ocupado de ella!!!
-Es tu hija, y si le explicas tus razones, pues, ella lo entenderá…
-Lo dudo mucho…
-¿Cómo puedes estar seguro de eso?
-Es evidente, ¿No? ¡¡¡Ella debe estar odiándome porque nunca me hice cargo de ella!!!
-No pierdes nada… tratando de hablar con ella…
-Vamos, dejemos esa absurdo capricho y, ¿Qué te parece si hacemos el amor, aquí, en el Hospital?-, dice Memo, con ojos de degenerados mientras abraza fuertemente a su hermosa novia. Pero, ella lo rechaza y se retira de su presencia.
Días después, Esmeralda decide buscar a Adriana, la hermosa hija de Memo a la salida del colegio. Adriana es una hermosa jovencita de cabello negro lacio, tez trigueña y menuda… 

-Hola, muchacha, necesito hablar contigo un momento…
-¿Quién es usted?
-Mi nombre es Esmeralda Márquez y soy la novia de Guillermo Castillo… tu padre…
-¡¡¡Ese señor no es mi padre!!!-, exclama la bella muchacha, indignada.
-Por favor, tu padre está muy grave…
-¿Ah, si? ¿Y que tiene?
-Tiene una insuficiencia cardiaca y el médico le ha pedido que se retire de la Lucha…
-¿Y eso que me importa a mi? ¿No es su novio? ¿Por qué no lo cuida usted?
-Tú eres su hija…
-¡¡¡Mire yo no tengo nada que ver con ese señor así que déjeme en paz!!!-, exclama Adriana, retirándose de la presencia de la hermosa Esmeralda.

Rato después, Esmeralda vuelve a reunirse con su novio en su apartamento…

-¿Dónde estuviste?-, pregunta Memo.
-Estuve con tu hija…-, responde Esmeralda, con voz tajante.
-¿Y…? ¿Qué te dijo?
-Nada… dice que no quiere saber nada de ti…
-¡¡¡Te dije que era una pérdida de tiempo hablar con ella!!!
-¿Y qué quieres que haga? ¡¡¡Tú la abandonaste!!!
-¡¡¡Y tú eres una metiche que te metes en lo que me incumbe!!!
-¡¡¡Eres mi novio y velo por tu felicidad!!!
-Ah, si, ¿Y crees que mi felicidad es estar al lado de mi hija? Sabes bien que no la necesito… solo te tengo a ti… ¿Por qué no hacemos el amor, los dos?-, dice el hombre, sujetando a la hermosa muchacha.
-¡¡¡Ya basta!!! ¡¡¡Suéltame!!! ¡¡¡Me estás apretando mucho!!!-, exclama Esmeralda.

Memo la suelta.

-Yo creo que no deberías darte por vencido con tu hija… insiste con ella… por favor…
Esmeralda se retira de la presencia de Memo y cierra fuertemente la puerta. Memo se sienta en el sofá, para meditar un poco… ¿Y si Esmeralda tiene razón? 

Al día siguiente, Memo se aparece a la salida de la escuela, llevando consigo un regalo… 

-Hola… Adriana… ¿Cómo estás?-, dice Memo, en voz muy dulce.
-¿Qué estás haciendo aquí? ¿Vienes para molestarme?
-Yo solo quiero entregarte un regalito… tómalo…
-No lo necesito…-, exclama Adriana, botando el regalo al piso. Memo lo recoge. En ese momento, él se queda mirando la mirada serena de su hermosa hija y suspira…
-Eres idéntica a tu madre…-, exclama Memo, con admiración.
-¡¡¡Te he dicho que me dejes en paz!!! ¡¡¡No quiero saber nada de ti!!! ¡¡¡Vete!!!-, exclama Adriana, corriendo angustiada.

Adriana se sube a un auto deportivo donde lo recibe un hombre de mal aspecto… y se pierde con él. Memo decide seguir el auto y se sube a su moto para seguirlos, llevando consigo el regalo.

Mientras, en el auto, Adriana se da cuenta que su padre lo está siguiendo…

-¿Puedes acelerar, por favor? ¡¡¡Ese hombre nos está siguiendo!!!-, pregunta Adriana.
-¿Quién es ese hombre?
-Es mi padre… pero, no quiero saber nada de él…

Entonces, el hombre acelera el auto pero, igual, Memo sigue persiguiéndolos. Ellos creen que Memo se perdió de vista y celebran. El hombre frena el auto en un lugar descampado.

-Bueno, parece que ya nos perdió de vista… tranquila… todo está bien.-, dice el hombre. De repente, el individuo comienza a excitarse al mirar el sensual cruce de piernas de la hermosa y la mira con ojos de degenerado…
-Qué linda eres…-, el hombre comienza a acariciarla.
-¿Perdón? ¿Te sucede algo?-, pregunta Adriana, confundida.
Entonces, el hombre le roza las piernas a la bellísima muchacha. 

-No me he dado cuenta lo linda que eres… tengo unas ganas enormes de hacerte mía… y besarte y acariciarte en todo el cuerpo…
-Por favor, ¿Me puedes llevar a mi casa? ¡¡¡Mi mamá está preocupada por mí!!!

Pero, entonces, el hombre se envalentona y comienza a sujetar fuertemente y besar a la fuerza a la hermosa muchacha pero, ella intenta zafarse, pero, el hombre tiene tanta fuerza que logra contenerla…

-¡¡¡Auxilio, por favor, ayúdenme!!!-, exclama Adriana.
-No me rehuyas… quiero que seas mía… y solo mía… qué rica estás amorcito…

En ese momento, se escucha una voz que llama al muchacho…

-¡¡¡Oye, tú!!! ¡¡¡Deja en paz a mi hija!!!-, exclama Memo, poniendo las manos en la cintura.
-¿Tu hija? ¿No sabes que ella no quiere saber nada de ti? ¡¡¡Vete, que estamos ocupados!!!-, dice el hombre.
-¡¡¡Te he dicho que la dejes en paz ó no sabes de lo que soy capaz!!!-, exclama Memo.
-¡¡¡Uy, si, qué miedo… mira como tiemblo!!!-, dice el hombre sarcástico.

Entonces, Memo jala de sus ropas al hombre y lo saca del auto, donde le aplica unos buenos golpes y llaves de lucha libre… 

"¡¡¡Crash!!! ¡¡¡Pum!!! ¡¡¡Zap!!! ¡¡¡Zoing!!!" 

Dejando al hombre inconsciente. Memo abre la puerta y descubre que Adriana está asustada. Memo abraza con todas sus fuerzas a su hija.

-Ya, tranquila, todo está bien… tranquila… tranquila… tenemos que irnos antes que este hombre recobre el conocimiento… vamos, te dejo a casa en mi moto…
-¡¡¡Snif!!! Está bien… gracias.-, dice Adriana, con angustia.

Entonces, Adriana se sube en el asiento trasero de la moto y, entonces, emprenden el camino rumbo a la casa de Adriana. Durante el trayecto, Adriana le habla a Memo…

-¿Por qué haces todo esto por mí?-, pregunta Adriana, curiosa.
-Porque eres mi hija… y me duele que te hagan daño…-, responde Memo.
-¿En serio te duele que me hagan daño?
-Si, claro. Sé que no he sido un buen padre, pero, quiero que sepas que te quiero mucho y siempre velaré por ti… ¿Entendido?
-Está bien. Bueno, gracias… papá.-, dice Adriana.
-Cuida mucho a tu madre. Y ya sabes, cualquier cosa, llámame que vendré aquí para cuidarte. A propósito, este regalo es para ti.
-Gracias.-, dice Adriana, sonriente, recibiéndole el regalo.
Finalmente, llegan a casa de Adriana y él le entrega una hoja de papel donde anota su número de celular. Padre e hija se miran fijamente a los ojos. Ella le sonríe. El respira aliviado. 

-Hija… ¿Qué te parece si te invito a salir este Sábado?
-Bueno… está bien… papá…
-Gracias, ¿Está bien, a las 8?
-Si, claro.
-Gracias, hija. Entonces, te recojo a las 8. Anda, entra a la casa que tu madre debe estar preocupada…
-Nuevamente, gracias por salvarme… papá.

Adriana abraza fuertemente a su padre y ella corre rumbo hacia la puerta de la casa donde la recibe su madre. Memo mira la tierna escena de Adriana abrazando a su mamá, y entonces, él decide retirarse en su moto para irse lejos de su presencia. 

En el camino, Memo se encuentra con Esmeralda y se detiene a su lado, ofreciéndole una flor…



-¿Qué pasa, Memo?-, dice Esmeralda, confundida.
-Tenías razón, Esmeralda… mi hija me necesita… estuve con ella hace poco… ¿Me perdonas?
-No hay nada de qué perdonar…-, responde Esmeralda, quién abraza fuertemente a Memo y le da un apasionado beso en la boca.

Finalmente, llega el sábado, y Esmeralda apura a Memo…

-¡¡¡Memo, apúrate!!! ¡¡¡Sabes que tienes que recoger a tu hija para ir a pasear!!!
-¿Por qué mejor no lo dejamos otro día? ¡¡¡No tengo ganas!!!
-¡¡¡Ya, basta, es tu hija!!! ¡¡¡No la desaires de esta manera!!! ¡¡¡Vamos, vamos, no vayas a llegar tarde!!!
-Está bien… está bien… tienes razón…

Entonces, Memo termina de asearse y se viste elegante para dirigirse a casa de su hija.

-Eres una gran mujer… Esmeralda.-, dice Memo, mirando a su bella novia con fascinación.
-Gracias, mi amor, pero, apúrate que ella te está esperando. Vamos.-, dice Esmeralda, mientras le da un beso. Entonces, Memo se retira del apartamento para dirigirse en su moto rumbo a casa de Adriana.

Finalmente, Memo llega hasta la puerta y toca el timbre. Se abre la puerta. Es Adriana.

-Hola, papá… llegaste temprano… oye, gracias por el regalo, acabo de abrirlo. Es muy bonito. Justo lo que necesitaba.-, dice la hermosa Adriana.
-Gracias, hijita, ¿Nos vamos?
-Está bien.
Entonces, Adriana se sube en la parte de atrás de la moto y se dirigen rumbo con su papá. 

En ese momento, pasan por un coliseo de Lucha Libre donde anuncian una pelea. Memo está nostálgico.
-¿Qué te pasa, papá?-, pregunta Adriana.
-Nada… es la pelea por el Campeonato…-, responde Memo.
-¿Extrañas la Lucha Libre?
-Si, claro. Pero, ahora te tengo a ti… mi bella hijita…
-Oye, papá, ¿Por qué no entramos a ver la Pelea?
-No es un lugar para una muchacha como tú…
-A mi no me molesta en absoluto… debe ser interesante ver la Pelea…
-Bueno, está bien.

Entonces, Memo estaciona su moto en el Parqueadero y paga las entradas. Entonces, él ingresa con su bella hija al coliseo donde presencian la pelea. Finalmente, Memo comparte una inolvidable velada junto con su hermosa hija.

FIN 

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