“Las Magníficas” (1986)




***“Las Magníficas” (1986)



LAS MAGNIFICAS SON:

*Rosita, la peruana (Foto: María Grazia Gamarra) (NARRADORA)

*Sara Parlova (Foto: Greeicy Rendón)

*Lilibeth (Foto: Mariana Gómez)

*María Lynette (Foto: Ana María Estupiñán)

Y también... Susy, la vecina (Foto: Lala Aguirre)

Y "Osita":


Otros personajes:

Tony (Foto: Javier Bracho):

Jorge Gustavo (Foto: Maxwell Caulfield):

El profesor Bobby (Foto: Patrick Duffy):

Mauro (Foto: Andrew McCarthy):

Juan Alejandro el locutor (Foto: Jon-Erik Hexum):

Don Martín y Doña Rosa, padres de Rosita (Foto: Mónica Sánchez y Paul Martín):



CANCIONES:

1. Chicas De Hoy (3:03). Interpretado por: Tatiana (* Canción principal *)

Chicas de hoy/ debiles o' fuertes/ chicas de hoy/ todas diferentes/ chicas de hoy/ tan independientes 
chicas de hoy/ nadie nos comprende. 

Con la vida por aventura/ regalando amor y ternura/ nuestros sueños son sueños/ que podemos hacer realidad.

Chicas se hoy/ con el mundo al hombro/ chicas de hoy/ lo podemos todo.

Aceptando valientmente/ que nadamos contra corriente/ nuestros sueños son sueños/ que podemos hacer realidad.

Chicas de hoy/ el fin del milenio/ chicas de hoy/ es nuestros momento.

2. Las Puertas Del Olvido (4:19). Interpretado por: Los Iracundos (* Canción de María Lynette *)

3. Ya No Puedo Mas (4:09), Interpretado por: Lorenzo Toppano (* Canción de Rosita *)

4. O ella, o yo (3:54), Interpretado por: María Conchita Alonso (* Canción de Sara Parlova *)

5. Alone (3:39) Interpretado por: Heart (* Canción de Lilibeth *)

6. Si tu te vas (3:47) Interpretado por: Juan Luis Guerra y 4.40

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Bogotá, 1986. Comenzó un nuevo año, una nueva ilusión que la situación política, económica y social iba a mejorar en el país. Atrás quedó el infame 1985, con dos tragedias que estremecieron a Colombia y tuvieron sus repercusiones en el plano internacional. No nos recuperábamos de la toma del Palacio de Justicia cuando nos enteramos que el volcán Nevado del Ruíz despertó de su largo sueño para sepultar, en un mar de lodo, al pueblo de Armero. Aquellas tragedias nos sensibilizaron a tal punto que nos damos cuenta que nada escrito en nuestras vidas y que tenemos que vivir la vida al máximo. Yo solo quería graduarme del colegio, pero, para eso, solo me faltaba un año.

Esta es mi historia… llegué de mi país natal, el Perú, con mis padres, Rosa y Martín, hace unos años escapando de la crisis social y política que sucedía en el momento… y los apagones y ataques provocados por un grupo terrorista que solo sembraban dolor y destrucción entre la gente. Pero, al llegar aquí, pues, encontré una situación similar, asesinatos y secuestros provocados por los narcotraficantes y la guerrilla… como si la intolerancia fuera tendencia en todo Latinoamérica. Pero, más en Colombia, un país, que luchaba por una fama “errónea” a nivel internacional. Y digo “errónea”, porque Colombia tenía una imagen completamente diferente a como se creía en el exterior, lleno de gente emprendedora, amable y divertida. 

Pero, a pesar de todo, nosotras solo queríamos divertirnos y disfrutar de mi adolescencia. Después de todo, es una etapa que no se volvería a repetir en nuestras vidas y por eso, cada minuto en nuestras vidas había que disfrutarlo al máximo. Fuimos compañeras inseparables, de farra, del cuál, compartíamos nuestras alegrías, pero, también, nuestras tristezas. La conocí desde el Noveno Grado, ó Cuarto de Bachillerato, como se decía aquí. Creo que en el Perú, equivaldría al Tercero de Media. Mis compañeras me vacilaban porqué, en el Perú, los alumnos venían un grado inferior que en Colombia. Yo nunca supe la respuesta ni me interesó averiguarla.

Pero, en medio de tareas, libros, fiestas y amores pasajeros, transcurrieron, ya tenemos dos años juntas, y nos preparábamos para iniciar el ultimo año escolar, el primer año de estudios, el Grado Once (ó Sexto de Bachillerato ó Quinto de Media). Terminaba una etapa importante en nuestras vidas y empezaba otra.

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Esa mañana, dormía plácidamente en mi cuarto, cuando de pronto, sentí que me lamían la cara. Me desperté. Era “Osita”, la perrita de la casa. “Osita” era una perrita cruzada, de raza pekinés cruzado con otra raza. Nos recordaba mucho a “Gizmo”, el tierno muñequito de la película “Gremlins.” Es decir, “Osita” era una perra “chusca”. Bueno… ejem… la definición en “chusco” es diferente en Lima que en Bogotá. Aquí en Bogotá, algo “chusco” es algo bonito, pero, en Lima, “chusco” se define como algo “feo” y “ordinario” (en Bogotá, los llamarían “perros chandosos”). 

“Osita” era la consentida de la casa y la que nos daba alegría a la casa. La queríamos mucho. Para nosotros, “Osita” era un miembro valioso de la casa, como si fuera una hermanita menor, para mí. Y fue, precisamente, “Osita” fue la que me recordó para prepararme para mi primer día de clase. 

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Hablando de “chusco”, todavía me acuerdo de aquella vez que, recién llegando a Bogotá de Lima, unos chicos me gritaron que era una “mona chusca”. En ese instante, yo me puse a llorar, pensando que los chicos se estaban burlando de mí. Pero, después, María Lynette, una compañera de salón, me aclaró que lo que los chicos me lanzaban un piropo… al contrario, ellos decían que era una “rubia muy bonita.” ¡¡¡Los chicos me habían mandado un piropo y yo no lo entendí!!! A partir de ese momento, María Lynette y yo nos hicimos buenas amigas.

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Después de despedirme de casa, y despedirme de mis padres y de “Osita”, salí de casa donde me encontré con Susy, la vecina. Ella me preguntó a que Grado ingresaba. Yo le respondí que ingresaba a Undécimo Grado. A Susy todavía le falta un año para graduarse. 

En ese momento, llegó el Bus Escolar y me despedí de Susy. Subí al bus, y pude ver al fondo, a los estudiantes de grados superiores, conversando y escuchando música. Uno de ellos, había traído una guitarra para realizar un mini-concierto... ¡¡¡En pleno bus escolar!!! Y los docentes no les llamaban la atención… incluso, ¡¡¡Los docentes les pedían canciones!!! ¡¡¡Jajajajajajajaja!!! De pronto, apenas me acerqué por los pasillos del bus, los compañeros varones, muy coquetos, me pedían que me sentara a su lado. Pero, yo prefería sentarme al lado de María Lynette.

MARIA LYNETTE: Q’hubo, Rosita, ¿Qué más? Lista para el nuevo año, ¿Verdad?
ROSITA: Si, pero, este es el ultimo.
MARIA LYNETTE: Si, ¿Qué rico? ¿Verdad? No veo la hora de graduarme.

En ese momento, se acercó Tony, uno de los “coquetos” que se sentaban al fondo, llevando su guitarra. El nos animó a cantarnos una canción. Pero, yo, nerviosa, le respondí que no tenía ánimos de cantar. Pero, María Lynette se animó a cantar, y acompañada con la guitarra de Tony, pues, se animó a cantar una canción de Los Iracundos:

“Porque se ocupan tanto de mí/ Yo quiero que me dejen sufrir/ Llorando el gran amor que te dí/ Así quiero vivir…” 

María Lynette siempre cantaba esa canción con suma melancolía. Siempre pensé que le hacía recordar alguna desilusión pero, ella nunca quizo contarme la verdad. Ella solo me decía que le gustaba la canción. 

TONY: ¡¡¡Qué lindo cantas, María Lynette!!! ¿Nunca has pensado dedicarte al canto?
ROSITA: No, yo solo canto como “hobby”… jejejejeje… pero, aquí, Rosita canta muy lindo…
TONY: ¿Como? ¿Y por qué la peruanita nos canta una canción? Quizás, conozca alguna canción de Perú.

Pero, en ese momento, Mauro, otro estudiante, pidió prestada la guitarra y, de pronto, tocó una popular canción:

“Esta soledad me tiene como loco ya/ Y me hace pensar que te deseo cada día más.” 

Mauro se acordó de mi canción favorita porque sabía que me incitaba a cantar:

”¡¡¡Noooooo!!! ¡¡¡Ya no puedo más!!! ¡¡¡No lo puedo soportar!!! ¡¡¡Yo quiero todo tu amor, todo para mí!!!” 

Y así, entre cantos, risas , paradas, y bromas, la ruta del bus escolar continuaba, hasta llegar al recinto escolar.

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En el recinto escolar, los estudiantes volvían a reencontrarse con sus compañeros, mientras que aparecían otros provenientes de otros colegios María Lynette y yo divisamos a Sara Parlova y Lilibeth y nos acercamos a saludarlas. Ellas nos preguntaron que hicimos durante las vacaciones. Sara Parlova estuvo en Cartagena, para disfrutar del sol y la playa. Lilibeth estuvo de viaje por Estados Unidos, perfeccionando su Inglés. Lilibeth era bilingüe, hablaba Inglés a la perfección, y por eso, ella nos traducía las letras de las canciones de moda y nos ayudaba con la tarea de idiomas.

SARA PARLOVA: ¿Y ustedes? ¿Qué hicieron durante las vacaciones?
MARIA LYNETTE: ¡¡¡Ejem!!! ¡¡¡Yo me fui a una “finca”, pero, más cerca a Bogotá!!!
LILIBETH: ¿Y usted, Rosita? ¿Viajó al Perú?
MARIA LYNETTE: No. Yo me quedé aquí… a pasar frío… jejeje… es que vinieron a visitarnos unos familiares del Perú para pasar las fiestas…
SARA PARLOVA: ¡¡¡En cambio, yo disfruté unos días deliciosos en la playa y el mar!!!
MARIA LYNETTE: Qué bueno, pero, lo importante que ahora volvimos a vernos…
LILIBETH: Así es, y no saben como las extrañamos… la próxima vez, tenemos que salir juntas.
MARIA LYNETTE: Tenemos el viaje de excursión de este año.
LILIBETH: ¡¡¡Oh, claro, al que no debemos de faltar!!!

En ese mismo instante, sonó la campana para ingresar al salón de clases, dando comienzo a la rutina escolar. Tony y Mauro ingresaron con nosotras a clases.

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De pronto, nos tocó clase con el profesor Bobby, de Matemáticas. Sara Parlova pareció emocionarse con el profesor y comenzó a cruzar sus lindas y torneadas piernas para llamar la atención. Notamos que el profesor se ponía nervioso con los coqueteos de Sara Parlova, a tal punto que interrumpió la presentación de su clase varias veces. Pero, Sara Parlova solo le guiñaba el ojo y le provocaba gestos coquetos para llamar la atención del tímido profesor.

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Horas después, en la hora del recreo, nosotras estábamos sentadas en la grama, sobre nuestros uniformes, conversando con Sara Parlova.

MARIA LYNETTE: Oiga, Sara Parlova, veo que usted está muy entusiasmada con el profesor…
SARA PARLOVA: ¡¡¡Es tan guapo!!! ¡¡¡Se parece mucho a “Bobby” de “Dallas!!!
LILIBETH: Hummm… no me parece tanto… además que está mucho mayor para usted…
SARA PARLOVA: No, importa, igual yo lo quiero para mí.

En ese momento, el profesor pasa cerca de nosotras. Sara Parlova volvió a guiñarle el ojo al profesor, logrando que él se pusiera nervioso y decidió retirarse con dirección hacia la sala de profesores. 

Pero, en ese mismo instante, Tony y Mauro se acercaron a hablar con nosotras, trayendo una radio portátil a pilas, para escuchar música. Sonó “Alone”, del grupo Heart, de las canciones favoritas de Lilibeth: 

“I hear the ticking of the clock/ I'm lying here the room's pitch dark/ I wonder where you are tonight/ No answer on the telephone.”



TONY: Oiga, Lilibeth, ¿Y usted sabe que es lo que quiere decir esa canción?
LILIBETH: Si, claro. La letra es muy romántica y sensual.
TONY: No sé, pero, la verdad, esto está aburrido. ¡¡¡Cambiemos la emisora!!!

Pero, nosotras le exigimos que no lo haga hasta terminar la canción. Pero, lo que escuchamos era la voz de Lilibeth interpretando la canción.

“'Till now I always got by on my own/ I never really cared until I met you/ And now it chills me to the bone/ How do I get you alone.”

Tony se emocionó con la sublime interpretación de Lilibeth.

TONY: Cantas muy bonito… Lilibeth.
LILIBETH: Gracias, Tony. Eres muy amable.

Lilibeth le guiña el ojo a Tony y él se pone nervioso. 

MARIA LYNETTE: Oiga, Mauro, ¿Y por qué no nos canta una canción? ¡¡¡Usted canta muy bien!!!
MAURO: No, para nada, no canto tan bien.
MARIA LYNETTE: Mauro, no sea modesto, ¿No se acuerda cuando cantó con Rosita en la “ruta” del bus?
SARA PARLOVA: ¿Cantó con Rosita una canción…? Hummm… ¡¡¡Esa no me la sabía!!!

Entonces, me puse nerviosa y en un acto impulsivo, cambié la emisora. En ese momento, se escuchó la voz de Juan Alejandro, el locutor. María Lynette suspiró. Nosotras nos quedamos mirando a María Lynette, pero, no le hicimos caso y seguimos conversando y escuchando música hasta el momento que sonó la campana para regresar a clases.

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Después de la jornada escolar, nos reunimos en mi casa para tomar un “lonche” (ó mejor dicho, unas “onces”, como decían aquí). “Osita” recibió a mis compañeras. Sara Parlova levantó a “Osita” para hacerle caricias y besitos a la consentida de la casa. Lilibeth y María Lynette pedían turno para abrazar y acariciar a la consentida de la casa.

SARA PARLOVA: Seguro que “Osita” debe tener muchos pretendientes.
ROSITA: Si, claro. Hay un perro que la para rondando… pero, no me gusta como la mira…
LILIBETH: ¿Y qué tal si ella queda embarazada de ese perro?
ROSITA: ¡¡¡No, eso no!!! ¡¡¡”Osita” es una perra de la casa, no podemos concebir que se embarace de cualquiera…!!!

En ese momento, mi mama entró para traernos Sándwiches de jamón con queso y galletas de soda, con gaseosa mientras que Sara Parlova le ofrecía (a pesar de nuestros reclamos) una migajas a “osita”, la consentida de la casa. Yo le llamé la atención a Sara Parlova, para no malacostumbrar a “Osita.” Así que, entonces, llamé a la sirvienta para llevar a “Osita” al patio. Y comenzamos a conversar mientras comíamos los “sándwiches.”

SARA PARLOVA: Oiga, Rosita, yo creo que a usted también le gusta Mauro.
ROSITA: No, para nada, ¿Por qué lo dice?
LILIBETH: ¡¡¡Bah!!! ¡¡¡Nosotras nos dimos cuenta como usted lo miraba y él la miraba como bobo!!!
ROSITA: Bueno, y a tí te gusto el profesor de Matemáticas.
SARA PARLOVA: Si, claro. Me gusta el profesor Bobby.
LILIBETH: Pero, Rosita, a mi me parece que Mauro es un buen partido para usted, Rosita.
ROSITA: Como lo es Tony para tí, Lilibeth.
LILIBETH: Es un buen chico, pero, no es mi tipo.
MARIA LYNETTE: Oiga, María Lynette, ¿Por qué tan callada? ¿Hay algún chico que le guste?
SARA PARLOVA: Yo creo que a María Lynette le gusta el locutor.

Lilibeth y yo nos quedamos impresionadas con la afirmación.

SARA PARLOVA: ¿No han visto como se puso cuando escuchó su voz?
MARIA LYNETTE: Ejem… solo me gusta su voz… ¡¡¡Es que esos locutores tienen una voz bonita pero, en realidad, son muy feos…!!!
LILIBETH: No es feo. Lo he visto en TV y la verdad, no está mal.
MARIA LYNETTE: Igual, es un amor imposible. ¿Seguimos comiendo?

Y así seguimos comiendo de la hora del “lonche”, perdón, “las onces,” y, después, entramos a la sala para escuchar música, mientras nos traían a “Osita” para seguirle haciéndole cariños. Y rato después, se apareció Susy, la coqueta vecina de al lado, vistiendo su uniforme escolar. Nos pusimos a cantar algunas canciones, “a capella”, despertando la admiración de Susy y “Osita”:
“Chicas de hoy/ débiles ó fuertes/ chicas de hoy/ todas diferentes…”


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De esta manera, pasaban los días, y entre tareas, libros, cuadernos, pizarras y tizas, pues, continuaba la jornada escolar. Sara Parlova seguía en su sueño imposible con el profesor Bobby, mientras que Mauro seguía cortejando a Lilibeth pero, ella no le hacía caso. Tony trataba de acercarse a mí cada vez que había trabajo en grupo pero, yo prefería hacerme con María Lynette. 

Pero, un día, decidimos tirarnos a la “pera”… no había nada interesante en el colegio y juntas nos reunimos en “Metrópolis”, un Centro Comercial que recién inauguraron en la Ciudad, y era la sensación. Caminábamos por las tiendas de ropa, viendo los últimos modelos. De pronto, nos acercamos a una tienda de música, donde promocionaban el último disco de María Conchita Alonso. 

“El amor que a mí me daba, es poco lo que te dí/ me conformo con creer que soy feliz…” 

Sara Parlova se emocionó con su canción favorita y es cuando en ese momento, nos encontramos con el profesor Bobby. ¿Y que hacía el profesor Bobby aquí?

PROFESOR BOBBY: ¿No se han dado cuenta? ¡¡¡Todo el colegio sabe que ustedes se escapan de clase para irse a “Metrópolis”!!! Bueno, señoritas, ustedes están en clase y deben volver…
SARA PARLOVA: Ay, profe, no sea malito… ¡¡¡No le diga a nadie que nos vio!!!
PROFESOR BOBBY: ¡¡¡No, no, y no!!! ¿Qué dirán sus padres si se enteran lo que ustedes van a hacer?
ROSITA: El “profe” tiene razón. Creo que mejor nos devolvemos a clase.

Entonces, el profesor nos llevó en su auto de regreso al colegio. Durante el trayecto, Sara Parlova cruzó sus lindas y torneadas piernas mientras le hacía un gesto coqueto, provocando que el profesor pierda el control de timón… ¡¡¡Señorita!!! ¡¡¡Por favor, déjeme tranquilo que no me deja manejar!!! Sara Parlova se disculpa, no sin antes volverle a guiñar el ojo al tímido profesor. Nos regañaron pero, no nos aplicaron ninguna sanción disciplinaria. Pero, nos advirtieron que la próxima vez, nos prohíban ir de viaje de excursión… ¡¡¡Oh, no!!! ¡¡¡Eso no sería justo!!! ¡¡¡No podemos perdernos de la excursión!!! A partir de entonces, nosotras acordamos no volver a “capar” clase, ó tirarnos la “pera.”

Pero, en un rincón del colegio, Sara Parlova acorraló al profesor Bobby para seducirlo y besarlo. El profesor trataba de retirarse de la coqueta colegiala pero, ella lo abraza fuertemente y lo besa. Al principio, el profesor intenta rehusarse pero, al final, termina cediendo ante los besos y caricias de la bellísima Sara Parlova. Rato después, el profesor reaccionó y se retiró de la presencia de la coqueta Sara Parlova. Ella levantó una ceja por haber logrado que Bobby sentía algo por ella… sin pensar que Sara Parlova jugaba peligrosamente con fuego.

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Un fin de semana, decidimos irnos a Unicentro para ir al cine, cuando de pronto, nos acordamos que no teníamos dinero para tomar la “buseta” (como dicen en Bogotá al “microbus”) ¡¡¡Oh, no!!! ¡¡¡Y ahora que hacemos para ir!!! 

Entonces, se apareció Susy, mi vecina, quién nos convenció cantar en la “buseta”… ¿Cantar en el “micro”? No, pues, qué oso, qué ridículo. Pero, no, Sara Parlova nos dijo que si, es cierto, es buena idea. Entonces, paramos un “micro.” Sara Parlova le guiño el ojo al chofer del bus y él, mirando como bobo, nos dejó subir. Pero, ¿Y qué cantamos? Entonces, fue cuando entre todas cantamos “Chicas de Hoy” de Tatiana, porque consideramos que la letra reflejaba nuestra personalidad.

“Chicas de hoy/ débiles ó fuertes/ chicas de hoy/ todas diferentes..."

Nos aplaudieron. ¡¡¡Magnifico, magnífico!!! Y pasamos por los puestos para recibir nuestra propina. Sara Parlova le guiñaba a los pasajeros cada vez que recibía la propina, logrando que ellos suspiraban por ella. Un pasajero nos preguntó por el nombre del grupo. Fue entonces que Susy respondió que nos llamamos las magníficas. 

Y así, fue que nacieron las magníficas. A partir de ese momento, comenzamos a cantar en los autobuses para recolectar plata para la Excursión de Fin de Año. Esta vez, María Lynette nos acompañó con la guitarra. Nuestro repertorio era básicamente el mismo: “Las Puertas del Olvido” (María Lynette era primera voz), “O ella, ó yo” (Sara Parlova, primera voz), “Alone” (Lilibeth, primera voz) y rematábamos con “Chicas de Hoy” y “Ya no puedo más” (yo, primera voz). 

Susy era la quinta integrante y nos acompañaba, a veces, con los coros y las maracas. Todas las tardes, después de la jornada escolar, nos reuníamos en mi casa para practicar nuestro repertorio musical… y después de terminar nuestras tareas. Pero, mi sobreprotector padre ni siquiera sabía que cantaba en los “micros” particulares.

Una vez, Tony y Mauro nos escucharon en el bus, y fue cuando ellos tuvieron la genial idea de grabar un cassette con nuestras voces y poner las copias a las ventas. Esta vez, Tony y Mauro nos acompañaron con otros instrumentos. Tony nos acompañó con el sintetizador y Mauro tocaba la batería y percusión. “Osita” nos acompañó en algunas partes… ¡¡¡Jajajajajaja!!! El cassette lo vendimos a nuestros amigos, familiares y pasajeros de los buses. Nos iba bien. Recolectamos mucho dinero para el viaje de excursión.

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Y pasaron los meses, nos llegó la visita del Cometa Halley que cada 72 años atravesaba por la órbita de la tierra. Las chicas y yo no podíamos perdernos ese acontecimiento pero, hubo un problema: ¿Cómo ver el cometa? La ciudad era muy contaminada que no podía vernos a simple vista. Hasta que, un día, el profesor Bobby nos dijo en plena clase que el Cometa está por pasar cerca de la Tierra… y que podía verse a simple vista. Entonces, esa noche, las chicas, Susy y yo nos reunimos en mi casa para ver el famoso Cometa.

MARIA LYNETTE: ¡¡¡…y no viene el famoso cometa!!! ¿No creen que el profesor se equivocó?
LILIBETH: Eso creo… el cometa podría verse en el campo, pero, en la ciudad… es difícil…
SARA PARLOVA: ¡¡¡Vamos, no sean pesimistas!!! ¡¡¡El cometa Halley va a venir, ya verán!!!
SUSY: ¿Y qué deseo le pedimos al cometa si pasa?
LILIBETH: ¡¡¡Pues, pidamos por la paz mundial!!!

Pero, en ese mismo instante, “Osita” ladró insistentemente hacia el cielo. Y levantamos la cabeza hacia el cielo y pudimos ver al famoso Cometa Halley. ¡¡¡El profesor tenía razón!!! ¡¡¡Pudimos ser testigo de ver el Cometa y sin necesidad de usar telescopio!!! Y pedimos nuestros deseos. ¿Saben que deseo le pedimos al cometa? Pedimos que, pase lo que pase, nunca nos separaríamos.

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Meses después, el Papa Juan Pablo II visitaba Bogotá. Hasta ese momento, era el segundo Pontífice en visitar el país, y había mucha ilusión y expectativa por su visita. También, era un Papa muy querido y carismático entre los fieles católicos que buscaban, por todos los medios, para poder estar cerca suyo. Sara Parlova aseguró que debíamos cantar frente al Papa. Buena, idea, opinábamos, entre todas. Pero, ¿Cómo podemos ver al Papa en persona? Había una operativo de seguridad que impedía que pudiéramos verlo. En ese momento, el profesor Bobby afirmó que nos podía ayudar, porque tenía un amigo que era parte del comité para la visita Papal y podía ayudarnos. Entonces, gracias a la colaboración de Bobby, nosotras ensayábamos para la visita Papal. Pero…

DON MARTIN: ¡¡¡De ninguna manera!!! ¡¡¡Ese lugar es muy peligroso!!!
ROSITA: Vamos, papito, no va a pasar nada. Voy con mis amigas.
DOÑA ROSA: No, eres nuestra única hija, no quiero que te pase nada malo.

En ese momento, intervino Susy, la vecina, que entró a casa, sin pedir permiso. La sirvienta le abrió la puerta.

SUSY: ¿Tan malo como cantar en la “buseta”?
ROSITA: ¡¡¡Cállate!!! ¡¡¡Ellos no deben saber nada!!!
SUSY: ¿Y qué tiene de malo que cantes en la “buseta”? ¡¡¡Yo también canto en la banda!!! ¿No se acuerdan?
DON MARTIN: ¡¡¡No puede ser!!! ¡¡¡Mi hija, una señorita decente y refinada, cantando en los “micros!!! ¡¡¡Qué vergüenza!!! ¡¡¡Qué dirán nuestras amistades!!!
ROSITA: Vamos, papá, no pasa nada. Estoy con mis amigas… y bueno, Susy.
DOÑA ROSA: ¿Y como, entonces, van a ver al Papa? ¡¡¡Tengo entendido que es difícil verlo por la seguridad!!!
ROSITA: El profesor tiene un amigo que nos puede ayudar… vamos, papi, mami, no va a pasar nada…
SUSY: Claro, si Rosita está con nosotras… no va a pasar nada.

Don Martín lo pensó un rato, pero, al vernos felices y contentas, pues, no le quedó más remedio que aceptar la propuesta. No sin antes advertirnos de los peligros que pudieran acontecer… y que no vuelva a cantar en los “micros.” Yo abracé fuertemente a papá y mamá. Entonces, comenzamos a ensayar para la visita Papal. Pero, esta vez, no podíamos cantar las canciones de nuestro repertorio, teníamos que cantar música, más espiritual, para la ocasión. Y ensayamos otro tipo de canciones. 

Pero, cuando llegamos a la Capilla donde se presentaba el Papa Juan Pablo II, pues, el Guardia de Seguridad no nos dejó ingresar por no estar en la lista de invitados. María Lynette vino acompañada de su guitarra, mientras que nosotras llevábamos panderetas y maracas para la ocasión. Le dijimos que íbamos por invitación de un amigo del profesor Bobby pero, el Guardia no lo conocía y no nos podía entrar. 

Entonces, Sara Parlova haciendo gala de su coquetería comenzó a seducir y guiñar el ojo al Guardia… y las demás, también empezamos a guiñar el ojo a los Guardias. Ellos se pusieron nerviosos y nos dejaron ingresar. Nos vieron otros Guardias de Seguridad pero, nosotras comenzamos a correr para evitar que nos alcancen, y de pronto, finalmente, llegamos a nuestro objetivo. ¡¡¡Estábamos frente a frente al Papa Juan Pablo II!!! Sin duda, tenía una mirada de ser buena persona, carismático y tierno. Nos presentamos… Su Santidad… nosotras somos “Las Magníficas” y queremos cantar para usted. Un guardia nos pidió que no estábamos en la lista.

“De ninguna manera, déjenlas, yo quiero escucharlas cantar… Canten, hijas mías.”

Sara Parlova le guiño el ojo al Papa. El Pontífice nos dio la bendición y, entonces, con la bendición del Papa, María Lynette comenzó los primeros acordes de su guitarra e interpretamos las canciones que preparamos para la ocasión. Solo nos dejaron cantar “Chicas de Hoy” de Tatiana. El Papa se deleitó con la interpretación y nos volvió a dar la bendición. Sara Parlova volvió a guiñarle el ojo al Pontífice.

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Este año, también, estábamos disfrutando del campeonato mundial de fútbol en México. Pensar que ese Mundial se pudo haber realizado en Colombia, pero, años atrás, el Presidente no permitió su realización. Creo que hizo una buena elección, ya que la situación económica no era la apropiada para un evento de esa envergadura. Igual, el campeonato se realizó en México, a pesar de que meses atrás, hubo un terrible sismo que casi destruyó Ciudad de México. El equipo peruano no clasificó… un gol en minutos finales eliminó al equipo del Mundial… el equipo colombiano tampoco clasificó, así pues, con la ausencia de los equipos de Colombia y Perú, pues, apoyamos a los representantes latinoamericanos: Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y México. 

En los recreos, nos reuníamos con otros compañeros para cambiar láminas autoadhesivas del álbum del Mundial. Bueno, yo era la única. Ni Lilibeth y ni María Lynette les gustaba intercambiar láminas del álbum del Mundial. Sara Parlova se animó a llenarlo porque el profesor Bobby lo llenaba. Yo intercambiaba con Tony y Mauro y les enseñé a decir “Yala” (si ya la tengo) ó “Nola” (si no la tengo). De algún modo, el Mundial me acercó a Tony y Mauro. 

Mis padres y yo nos reunimos en casa de la familia de María Lynette para ver los partidos de fines de semana. Pero, siempre perdían los equipos latinoamericanos… ¡¡¡Qué salada era María Lynette!!! Debido a esto, pues, los partidos de Argentina, el único latinoaméricano que quedaba, en mi casa… y Argentina salió campeón del torneo.

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Pero, días después, a la salida del colegio, nos dirigíamos al Bus Escolar, cuando de pronto, notamos que Lilibeth estaba ansiosa esperando a alguien.

MARIA LYNETTE: ¿Estás esperando a alguien, Lilibeth?
LILIBETH: ¡¡¡Ay amigas, no les dije antes…!!! ¡¡¡Pero, tengo novio!!!

Todas nos quedamos atónitas. ¿Lilibeth tenía novio? ¿Es alguien que nosotras conocíamos?

LILIBETH: No, su nombre es Juan Gustavo y lo conocí en un “bazar” que tocamos hace unos días. Ay, es tán lindo, yo les voy a presentar y verán que les va a caer muy bien. 

Entonces, ese momento, un auto deportivo “Corvette” se estacionó en la puerta del Colegio. Lilibeth corrió para abrazar y besar al conductor.

LILIBETH: Chicas, quiero presentarles a Juan Gustavo… mi novio…

Saludamos al chico. La verdad, no estaba mal. Se parecía a uno de esos galanes de telenovelas norteaméricanas como “Dallas” ó “Dinastía,” siempre fino, arreglado y elegante.

LILIBETH: Bueno, chicas, las dejo. No puedo invitarlas a llevar pero, no hay espacio para ustedes en el auto. Pero, quedamos en vernos otro día, ¿Está bien?

Lilibeth se subió al auto de su novio y se perdió de la vista de nosotras. María Lynette y yo nos subimos al bus escolar, donde nos reunimos con Mauro y Tony. Sara Parlova se subió al auto del Profesor Bobby.

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Desde que consiguió a su novio, Lilibeth ya no frecuentaba con nosotras. Ya no asistía a los ensayos del grupo musical con nosotras, ni nos reuníamos para ir al cine, ver películas en Betamax, ó hacer las tareas. Pero, lo cierto es que nuestra prioridad eran nuestros estudios… y el examen del “ICFES”.

El “ICFES” era el examen de aptitud académica que el gobierno colombiano organizaba para los estudiantes de Grado Once (bueno, hoy todavía se realiza). Pero, ninguna de nuestras amigas, les tocó el examen en el lugar que me asignaron. Pero, la noche anterior, se apareció Mauro en mi casa, en la hora de la cena. Mis padres conocían a Mauro.

MAURO: Así es, yo también, me tocó tomar el examen en el instituto “Camilo Torres.”
ROSITA: ¿Vieron, papá y mamá? No hay nada que temer. Además, no es una cita… es un examen del Gobierno. Y sin ese examen, pues, no podemos graduarnos.
DOÑA ROSA: Bueno, si es así, creo que si podrías ir acompañada de él.
DON MARTIN: Hummm… no lo sé… Rosita… ¿Dejar con mi hija, sola, en manos de un muchacho?
DOÑA ROSA: No te preocupes, Martín. Conozco a su familia y son gente decente. No hay nada que temer.
MAURO: Es más, es como cantar en la “buseta.”
DON MARTIN: ¡¡¡Ni más me vuelvas a recordar eso…!!! ¡¡¡Por lo que dijiste, ustedes irán bajo mi supervisión!!!
ROSITA: ¡¡¡Pero, no te dejarán ingresar!!!
DON MARTIN: ¡¡¡Esperaré afuera del lugar…!!! ¡¡¡Y cuidado con sobrepasarse!!!

Mi papá no le hizo caso y se retiró a ver el Noticiero, mientras que “Osita” lo seguía por detrás. 

DOÑA ROSA: Debes comprendernos, hijita. No lo decía por Mauro, pero, hay muchos peligros aquí.
MAURO: Tu madre tiene razón, Rosita. Hay mucha gente mala en la calle.
ROSITA: ¡¡¡Pero, yo me sé cuidar bien!!! ¡¡¡Tengo 16 años, me sé cuidar sola…!!!

Me subí a mi cuarto, tirando la puerta… ¡¡¡Slam!!! Mauro y mi mamá se quedaron a conversar en la sala.

DOÑA ROSA: Rosita es lo único que tenemos… y la situación está muy difícil… estamos solos en este país…
MAURO: No se preocupe, señora Rosa. Yo cuidaré a su hija.
DOÑA ROSA: Confío en ti, muchacho.

Mauro se despidió de mi madre y se retiró de la casa. Fuera de la casa, él se encontró con Susy. Ella vestía una atrevida minifalda mientras se hacía rulitos en su cabello. Y Susy le guiño el ojo a Mauro, pero, él no le hizo caso. 

SUSY: Qu´hubo, Mauro, ¿Qué hacías en casa de la peruanita?
MAURO: Rosita y yo coordinamos la ida para tomar el examen del “ICFES.”
SUSY: ¡¡¡Uy, si, y a mi me va a tocar tomarlo el próximo año!!! Me cuentan, ¿Okay? Oye, ¿Te gusta Rosita?
MAURO: Rosita y yo somos compañeros de estudio… y buenos amigos.
SUSY: Pues, yo he visto como intercambian miradas… ¿Te gusta?
MAURO: Esto es algo que no te incumbe. Permiso. Adiós.

Mauro se retira de la presencia de Susy. Al día siguiente, mi padre recogió a Mauro para llevarnos al instituto “Camilo Torres” para tomar el exámen estatal del “ICFES.” En el recinto, habían estudiantes de diferentes colegios de la Ciudad, estratos social, todos reunidos y ansiosos por el exámen que determinaría sus vidas futuras. Me tocó en un salón diferente, pero, en los momentos descanso, me reunía con Mauro en un Cafetería cercana.

ROSITA: ¡¡¡Pucha!!! ¡¡¡Qué difícil estaban las respuestas!!!
MAURO: ¡¡¡Bah!!! ¡¡¡No estaban tan difíciles, claro, si estudiaste con juicio!!!
ROSITA: Pues, si, es verdad. Gracias por la compañía. Oh, allí está mi papá… nos está viendo… ¿Cuándo será que nos dejará en paz?
MAURO: Es tu padre. Se preocupa por ti.
ROSITA: ¡¡¡Pero, ya no soy una niñita!!! ¡¡¡Uf!!!

Pero, de pronto, yo desvié la mirada hacia Juan Gustavo, que venía acompañado de otra muchacha,.. qué no era Lilibeth. Mauro también vió a Juan Gustavo con la muchacha y decidimos retirarnos al recinto para el resto de las pruebas del exámen.

+++

Dias después, Mauro y yo le dijimos a Lilibeth que vimos a Juan Gustavo con otra muchacha.

LILIBETH: ¡¡¡Mienten, ustedes me mienten!!! ¡¡¡Juan Gustavo sería incapaz de hacerme una cosa así!!!

MAURO: Es la verdad, Lilibeth, Rosita y yo vimos a Juan Gustavo con otra muchacha…
LILIBETH: ¿Y no han pensado que podría ser un familiar?
ROSITA: Pues, estaban agarrado muy bien de las manos… e intercambiaban miradas coquetas…
LILIBETH: ¡¡¡Me niego a negarlo!!! ¡¡¡Juan Gustavo me quiere mucho y ustedes solo quieren hacerme sentir mal, sobretodo, usted, Rosita, que siempre me ha tenido envidia…!!!
ROSITA: No sé de lo que estás hablando… eres mi amiga, Lilibeth, y te quiero mucho. Tenemos una banda.
LILIBETH: ¿Una banda? Pues, ya no quiero pertenecer a la banda… ¡¡¡Renunció!!!


Lilibeth nos dá media vuelta y se retira de nuestra presencia. Yo, me quedé atónita por la reacción de Lilibeth, mientras que Mauro me abrazó fuertemente para consolarme. Pero, sentí que su abrazo era algo más que un consuelo, y decidí retirarme de su presencia y reunirme con María Lynette y Sara Parlova, para comentarles de la renuncia de Lilibeth.


+++

Ya, sin Lilibeth en la banda continúamos. Susy nos acompañaba en algunas presentaciones, cantando en Kermesses (“Bazares”), actuaciones escolares y reuniones privadas. Pero, sentíamos la ausencia de Lilibeth apenas nos pedían por canciones en Inglés. Ninguna sabía cantar en Inglés. Lilibeth prefería estar con su “enamorado” Juan Gustavo y hasta lo invitó a la excursión de fin de año, en Cartagena y San Andrés.

Era la primera vez que conocía Cartagena y San Andrés. Mis padres me dieron permiso solo con la condición que estuviera siempre al lado de María Lynette y Sara Parlova, aunque ella sentía la ausencia del profesor Bobby que no pudo acompañarnos en la excursión de fin de año.


En Cartagena estuvimos tres días. Nos hospedamos en un Hotel en el sector de Bocagrande, uno de los más prestigiosos de la zona turística. La comida del Hotel estaba regular, por eso, aprovechamos para salir a comer a algún restaurante… pero, todo estaba carísimo. Aún así, Mauro y Tony se ofrecieron a invitarnos algunos planillos de la gastronomía de la Zona Caribe colombiana donde Socorro… pescado entero, con arroz con coco y patacón. ¡¡¡No salió carísimo!!! Y nos quedó más remedio que hacer “perro muerto”, mejor dicho… salirnos sin pagar la cuenta… pero, nos descubrieron y nos hicieron lavar los platos.

Al día siguiente, hicimos un tour en un bus turístico, donde conocimos la ciudad amurallada y el Castillo de San Felipe. Nos tomamos varias fotos juntas, en compañía de Tony y Mauro, quienes se portaron muy amorosos con nosotras. Incluso, improvisamos un mini-concierto en compañía de unos músicos callejeros que estaban por la ciudad amurallada.

Pero, Lilibeth que siempre estaba distante… siempre acompañada de Juan Gustavo y casi no la veíamos. Otro día, conocimos las islas del Rosario. Nos fuimos en lancha y después, pudimos aprovechar para asolearnos, bañarnos en el mar y tomar unas cervezas en una cabaña artesanales con troncos y palmas. Yo me bañaba en la playa junto con Mauro y Tony, mientras que María Lynette


MARIA LYNETTE: ¿Le pasa algo Sara Parlova? La noto muy triste… ¡¡¡Es su excursión, disfrute!!!
SARA PARLOVA: No dejo de pensar en el profesor Bobby… ¡¡¡El debió haber venido aquí con nosotras!!!
MARIA LYNETTE: ¿Por qué no deja de acosar al profesor? Usted es una mujer guapa, atractiva, puede tener a todos los hombres que desee…
SARA PARLOVA: Yo no acoso al Profesor. ¡¡¡Simplemente, me gusta…!!!
MARIA LYNETTE: No sé usted, Sara Parlova, pero, no sabe lo que se pierde. Ahora me voy a la playa con Rosita y los chicos… permiso…

María Lynette se retira de la presencia de Sara Parlova. En ese mismo instante, dos chicos muy guapos se acercaron a saludar a Sara Parlova. Ella se emocionó con su presencia, les guiñó el ojo, y les hizo conversación… ¡¡¡Qué rápido se les pasó su amor por el profesor…!!! Mientras que Mauro, Tony, María Lynette y yo nos bañábamos en el mar… aquella experiencia me recordó a los días de playa que tenía en Lima, Perú, con mis primos y familiares. ¡¡¡Qué tiempos aquellos!!! Ahora regreso a la playa con mis mejores amigos en Colombia. En ese momento, que todo este esfuerzo valió la pena.

+++

Después, viajamos a San Andrés. Como era puerto libre, pues, los chicos aprovecharon para comprar electrodomésticos, por ser puerto libre de impuestos. Mauro se compró una radio cassettera de esas que se le quitaban los parlantes, y la escuchábamos seguido en el Hotel. También, hubo un tour por la isla, por Taxis. Pasamos la Cueva de Morgan, porque según el conductor, no había nada interesante. Pero, si nos divertimos en el “Hoyo Soplador”… ¡¡¡Allí viene!!! ¡¡¡Nos mojamos!!! ¡¡¡¡Jajajajajajaja!!! Y otro día, fuimos a “Johnny Key”, una isla cercana, pero, decidí quedarme en el Hotel, para caminar un rato. No me pareció un viaje interesante. Y allí fue que lo descubrí… ¡¡¡Juan Gustavo!!!

JUAN GUSTAVO: ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No deberías estar en “Johnny Key”?
ROSITA: Y tú, ¿Qué haces con esta mujer? ¿Dónde está Lilibeth?
JUAN GUSTAVO: ¡¡¡Eso no te incumbe!!! ¡¡¡Metiche!!!
ROSITA: ¡¡¡Lilibeth es mi mejor amiga y me importa lo que pase!!! ¿Qué estás haciendo con esta… ejem… mujer?
JUAN GUSTAVO: Eso solo una prima…
ROSITA: ¿Y desde cuando los primos se besan de esa manera…? ¡¡¡Ahora se lo voy a decir a Lilibeth…!!!

Entonces, Juan Gustavo se valentonó conmigo, me tomó de las ropas, y quiso darme un golpe. Pero, en ese momento, escuché una voz grave que contiene a Juan Gustavo. ¿Es posible? ¿Será Alejandro, el locutor de radio? ¿Y qué hace en San Andrés? Entonces, Juan Gustavo me soltó y se retiró con su supuesta “prima.” Alejandro me preguntó si estaba bien. Yo le agradecí haberme defendido de aquel desgraciado.


ALEJANDRO: ¿Quién era ese hombre y por qué te agredía?
ROSITA: Era el novio de mi amiga… ¡¡¡Y lo descubrí besando a otra chica…!!!
ALEJANDRO: Oye, ¿Y donde están tus amigas?
ROSITA: Ellas están en “Johnny Key.” Somos estudiantes de Grado Once que venimos de excursión. Su voz se me hace familiar, ¿Usted no es Alejandro, el locutor…?
ALEJANDRO: Pues, si, ese soy yo. Vine para una serie de programas de radio aquí en San Andrés.
ROSITA: Mi amiga María Lynette es una gran admiradora… ¡¡¡Se va a emocionar cuando lo conozca!!!
ALEJANDRO: Oye, muchacha, ¿Tú eres colombiana? Hablas con un acento extraño.
ROSITA: Yo soy del Perú.
ALEJANDRO: ¡¡¡Oh, una peruanita!!! ¡¡¡Yo estuve de viaje en tu tierra, se come rico!!! ¡¡¡Y estuve por Machu Picchu!!!
ROSITA: Yo no he tenido oportunidad de conocer Machu Picchu… todavía.

Entonces, Alejandro me invitó a ir al bar para tomarnos unos refrescos. El pidió una cerveza. Yo solo pedí una “Coca-Cola” con hielo. Conversamos un rato. Le comenté de nuestro grupo musical, “Las Magníficas”, y él mostró interés en escucharnos. Rato después, María Lynette, Sara Parlova, Tony y Mauro regresaron de “Johnny Key”, rojos de la iricipela y quejándose del calor incesante que había en ese lugar. No le gustó. De inmediato, avisé a María Lynette… ¡¡¡María Lynette adivina con quién estoy…!!! Entonces, María Lynette me preguntó, curiosa, y yo le presenté a Alejandro, el locutor. María Lynette no podía creerlo y estalló un grito ensordecedor… ¡¡¡Finalmente, conoció en persona al famoso locutor de radio!!!


Y nos invitó a la discoteca “Las Palmas”. En la discoteca, bailamos sin parar y como un trompo. Alejandro y Tony querían sacarme a bailar pero, al final, terminé bailando varias piezas musicales con Mauro. Y después, el locutor nos presentó ante el público para que cantáramos una canción. Y cantamos “Si tú te vas”, un merengue interpretado por Juan Luis Guerra y su Grupo 4.40. 


“Si tú te vas, si tú te vas, mi corazón se morirá, si tú te vas…” 

A lo lejos, mientras cantábamos, pudimos divisar a Lilibeth, nostálgica y triste, intuyo que ella quería cantar con nosotras, pero, Juan Gustavo la sacó del brazo y la retiró del lugar. Y nos aplaudieron con mucho entusiasmo. Y así disfrutamos nuestro viaje de excursión, a Cartagena y San Andrés, un viaje que, sin duda, nunca olvidaremos y que llevaremos por siempre en nuestras mentes.


+++

De regreso, me enteré que “Osita” estaba embarazada… ¿Embarazada? Así es, ella se embarazó de un perro que rondaba por la calle… ¡¡¡No puede ser!!! ¿No la cuidaron? Así que el resto la pasamos atendiendo a “Osita” durante su embarazo… y finalmente, una mañana, ella dio a luz a tres cachorritos…mientras que su madre le daba que mamar y abrigaba para el frío... ¡¡¡Qué momento más enternecedor!!! ¡¡¡Finalmente, ya soy tía!!! ¡¡¡Jajajajajaja!!! Eran cuatro bolitas peludas que caminaba, como si les estuvieran dando cuerda. Mi padre miraba a los cachorritos y trataba como si fueran sus propios nietos. Mi mamá todavía no podía concebir madres irresponsables que abandonan a sus hijos... ¡¡¡Si hasta una perrita es capaz de criar a sus cachorritos!!!

María Lynette, Sara Parlova, Tony, Mauro y Susy visitaban todos los días a mi casa, para ver como crecían los cachorritos... prometiéndome que les regale uno cuando sean más grandecitos. Al final, cuando crecieron, los cachorritos los repartimos entre Susy, María Lynette y Sara Parola. Sin duda, aquel momento nos mostró lo mejor de cada uno de nosotros, como seres humanos. 


+++

De esta manera, culminó el ciclo escolar con nuestra ceremonia de Graduación en el Club de Empleados Oficiales de Bogotá. Hubo polémica por la elección, ya que pensábamos que merecíamos algo mejor. Pero, estábamos contentas porque… ¡¡¡Finalmente, nos graduamos!!! ¡¡¡Qué felicidad!!! Pero, la noche anterior, un suceso conmovió a todos.

Esa noche, yo había ido a visitar a María Lynette, escuchando música y comentando sobre la ceremonia de graduación, cuando de pronto, miró mi reloj... ¡¡¡Uy, se me está haciendo tarde, tengo que volver a casa, mis padres deben estar preocupados!!! Llamé a mi mamá para decirles que María Lynette y su hermano me iban a dejar en casa. Nos despedimos. Y emprendimos el camino de regreso. En ese momento, decidimos desviarnos por la Carrera Séptima, cuando por alguna razón, descubrimos un desvío en la Séptima... ¿Qué está pasando? ¿Por qué cerraron la Avenida? 



María Lynette encendió la radio del auto para descubrir la noticia. La radio anunció la lamentable noticia que un psicópata asesinó a varias personas en el Restaurante "Pozetto", al norte de Bogotá. ¡¡¡No puede ser!!! ¡¡¡Yo iba con mi familia a ese Restaurante varias veces!!! ¡¡¡Me gustaba mucho la Lasagna de allá!!! ¿Qué pasó? No encuentro ninguna respuesta. Pero, aquella tragedia nos demostraba lo vulnerables que somos en la vida. Hoy estamos y mañana, ¿Quién sabe? 

¡¡¡Mis padres!!! ¡¡¡Deben estar preocupados!!! ¡¡¡Hay que llamarlos!!! No encontramos un teléfono público, en un lugar seguro, para llamarlos. En ese tiempo, no habían celulares, así que el asunto era más complicado.

De pronto, descubrimos una tienda abierta. ¿Será que nos podrá prestar un teléfono? María Lynette y yo bajamos a la tierra, mientras que el hermano de ella se quedó cuidando el auto cerca. Encontramos que el dueño de la tienda estaba viendo el "flash" noticioso por TV. Le pedimos al señor que nos preste su teléfono para hacer una llamada de emergencia. El hombre, mirándonos de arriba abajo, nos entregó hacer la llamada. María Lynette llamó a su familia. Después, yo llamé a la mía. Le dije a mamá que estamos bien, no hay de qué preocuparse, que estaba con María Lynette en camino. Colgamos rápido. Le agradecimos al señor y regresamos al auto donde nos esperaba el hermano de María Lynette. 


Después de varias horas de recorrido, llegamos a casa, donde nos esperaban mis padres y "Osita" y los cachorros y nos abrazamos fraternalmente. María Lynette regresó a casa con su hermano, prometiendo que llamaría al llegar a casa.
+++

Al día siguiente, yo me alistaba para ir a la Ceremonia, mientras mi madre me peinaba y mi padre entró al cuarto. 

DON MARTIN: ¿Y como está la graduada más linda de todo el país? No puedo creer que nuestra hija, nuestro retoño, se haya graduado. Pensar que fué ayer cuando iba al colegio con sus trenzas cargando su lonchera, ¿Te acuerdas, Rosita?
DOÑA ROSA: Así es, Martín, el tiempo pasa muy rápido... nuestro bebé ya es una mujercita...
DON MARTIN: ¿Qué pasa, hijita? ¿Por qué tan triste?
ROSITA: No sé... creo que es lo sucedido ayer que me pone algo sensible... perdóname, papá.
DON MARTIN: ¿De qué me perdonas?
ROSITA: Qué nunca valoré lo mucho que se preocupan por mí.
DOÑA ROSA: Eres nuestra hija. Claro que nos preocupamos por tí. 



En ese momento, viene la sirvienta para avisarles que ya llegaron Sara Parlova y María Lynette. Entonces, bajamos por las escaleras y las encontramos haciendo cariño a "Osita" y sus cachorritos. María Lynette y Sara Parlova me dieron ánimos para ir a la Ceremonia. Y nos subimos al auto de papá con dirección al Club de Empleados Oficiales, para la Ceremonia de Graduación.


+++

Llegando al salón, nos encontramos con Mauro y Tony, vestidos muy elegantes y buen mozos, con saco y corbata.

MAURO: ¡¡¡Rosita!!! ¡¡¡Qué bella que estás!!!
ROSITA: Gracias, Mauro, tú también estás muy buenmozo.
TONY: Hola, María Lynette. Tú también estás bellísima. 



María Lynette le hizo un gesto coqueto y le guiño el ojo a Tony. Tony suspiró por María Lynette.

SARA PARLOVA: Oigan, ¿Saben si ya llegó el profesor Bobby?
TONY: Debe estar dentro, ¿Ya llegamos?

Entonces, nos hicieron pasar por un salón para ponernos la toga y el birrete. Allí estuvo el profesor Bobby, pero, no estaba solo. Estaba acompañado de su prometida. Sara Parlova estaba frustrada. Lilibeth también estaba presente, pero, no estaba su novio. Nos acercamos a hablar con ella. 



SARA PARLOVA: Lilibeth, ¿Dónde está Juan Gustavo? No lo hemos visto por aquí.
LILIBETH: ¡¡¡Snif!!! ¡¡¡Juan Gustavo terminamos!!! ¡¡¡El muy desgraciado me estaba engañando con otra!!! ¡¡¡Tenías razón, Rosita, y yo no te creí!!! ¿Me perdonas?
ROSITA: Por supuesto que te perdono, Lilibeth… somos amigas… en las buenas y las malas.

Nos abrazamos. En ese momento, un director nos avisó para decirles que la Ceremonia estuvo a punto de comenzar. A pesar de la emoción del momento, hubo un sentimiento triste en el ambiente, quizás, por lo sucedido la noche anterior. Incluso, el Rector nos invitó a un minuto de silencio por las víctimas. Y después, el Rector del colegio llamó a Lilibeth Romero para interpretar una canción. Lilibeth subió al podio, pero, dijo que no podía cantar. Todos nos quedamos estupefactos.

LILIBETH: Ejem... no puedo cantar sola... solo canto con mis amigas... María Lynette, Sara Parlova y Rosita Emilia. Por favor, suban al escenario.

Sorprendidas, subimos al escenario, y decidimos acompañar a Lilibeth a cantar la canción. Cantamos una canción en Inglés llamada "Bridge over Trouble Water" y que reflejaba los momentos confusos por lo que estábamos atravesando y, para nosotras, era una inyección de optimismo que las cosas serán para mejor.

"When you're down and out/ When you're on the street/ When evening falls so hardI will comfort you (ooo)/ I'll take your part, oh, when darkness comes/ And pain is all around/ Like a bridge over troubled water/ I will lay me down/ Like a bridge over troubled water/ I will lay me down."

Recibimos una gran ovación. Las Magníficas volvían ser cuatro, otra vez. 



Así fué que, poco a poco, nos llamaron para ingresar a recibir el diploma. Subieron Lilibeth... María Lynette... Tony... Mauro... Sara Parlova (guiñando el ojo al Rector). Y después, llegó mi turno, me emocioné cuando anunciaron mi nombre, Rosa Emilia Rizo-Patrón, y subí para recibir el diploma. Mis padres me tomaron varias fotos recibiendo el grado. Finalmente, lo conseguí... ¡¡¡Ya me gradué del colegio!!! ¡¡¡Uf!!! ¡¡¡Por fin!!!

Después de recibir el diploma, las directivas nos invitó a una reunión con torta y champaña. Mis padres, Rosa y Martín, estaban presentes, muy orgullosos de mí, tomándome fotos, mientras que felicitaron a Mauro por la graduación. Al final, Mauro y yo quedamos como buenos amigos… aunque después nos volvimos a encontrar en la Universidad. Sara Parlova comenzó a salir con los chicos que conoció en Cartagena. María Lynette también comenzó a salir con Tony. Los invitados nos animaron a cantar. ¿Cantar? ¿Y los instrumentos? Entonces, algunos muchachos se aparecieron con teclados, congas, guitarras eléctricas y maracas. Así, pues, nos animamos a cantar…

Cantamos lo mejor de nuestro repertorio y rematamos con “Chicas de Hoy” de Tatiana, nuestra canción más representativa, y el merengue “Si tú te vas” de Juan Luis Guerra y 4.40. Era nuestro último concierto pero, no era la última vez que nos vimos juntas. Hasta el día de hoy, nosotras seguiríamos juntas, por siempre y para siempre. Porque somos “Las Magníficas”, amigas por siempre.

FIN

Comments

  1. La mejor osita!! Y hasta salió embarazada. M gusto mucho. La historia es muy entretenida. M gusta q hables de cosas reales. M ha hecho gracia el cometa halley pues lo recuerdo bien. Tontería 13 años y estaba en octavo de primaria q en aquel momento era el último curso de primaria y de la educación obligatoria. M tocó hscer un trabajo del cometa. M gusta q hables de cosas cotidianas, del vocabulario. Y x supuesto gracias x incorporar a los guapos m marcaron en los 80.

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    1. Hola, gracias por leerla, Osita es el único personaje "real" de la historia, jejejejeje. Correspondía a una perrita que tenía en esa época, la trajo mi hermano a casa y todos nos encariñamos con ella. Ojo, el perro de la foto no es Osita, es solo un perro que encontré buscando en Google pero necesitaba una foto para ilustrarla. En realidad, "Osita" se embarazó dos veces, siempre con perros de la calle. Era una bandida, jajajajaja!!!! Los cachorros tuvimos que regalarlos pero ella se veía muy tierna amamantando sus cachorritos. Al final tuvimos que regalarla porque tuvimos que viajar a Miami.

      Este es el segundo relato que hago referencia a una mascota que tuvimos. El relato anterior, de viaje en el tiempo en 1982, presente a Pecas, un dálmata que tuvimos en esa época. En 1989, tengo planeado incluir a otra mascota.

      Mi hermano le gustaba tener mascotas... aparte de "Osita", también tenía Hámsters y una coneja. Mi mama fue la que le pudo ese nombre.

      Las chicas protagonistas están basadas en chicas reales que conocí en mi adolescencia pero en realidad cambie algunos detalles de ellas, por ejemplo, nunca estudiaron juntas y tenían diferentes edades. Pero eran chicas muy especiales para mí y necesitaba de una historia para recordarlas. Quizás porque en su momento, no las valore como ahora. Que bueno que el relato te haya hecho recordar tu propia experiencia con el cometa Halley, yo nunca pude verlo pero si un profesor dijo en una clase que podría verlo.

      Me alegra que te haya gustado el relato. 😊😊😊😊

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  2. Gracias x explicar arme cosas de osito. De pequeño teníamos una gatita. Esa sí era una bandida. Se la pasaba embarazada. Imposible llevar la cuenta. Se escapaba siempre y volvía embarazada. También tuvimos muchos animales. Pato, gallo, gallina,pollitos, hansterm, peces, tortuga, pájaros y hasta un lagarto de agua. Ahora tenemos perro y una cotorra q siempre está en mi hombro y duerme conmgo

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    1. Hola, vaya, veo que te gustan los animales. ¿Que animales no has tenido? Mi hermano era el que le gustaban los animales. Yo no tenía mucha paciencia con ellos, pero, uno terminaba encariñándose con ellos. Gracias por comentar. Saludos a tu cotorra. :)

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    2. Hola, en realidad era cosa de mi padre. El hombre era muy exagerado. Lleno la casa de acuarios. Como madre veinte. Tuvimos pareja de canarios y periquitos y los periquitos criaron mucho. Yo soy de perro o gato. No m gusta peces para tenerlos en un acuario y los pájaros en jaula. Mi cotorra llegó a mi patio y se quedo pero no está en jaula.

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    3. Gracias por tu comentario, has llegado a tener perros y gatos al mismo tiempo? Yo siempre tuve perros, casi no tuve gatos. A propósito, sobre el relato, pues, yo podría haber profundizado más en ciertos aspectos pero, quería escribir algo rápido y me salió así. Me acordé de las chicas que inspiraron... ninguna de ellas estudió juntas y no fueron compañeras mías del colegio... yo solo las junté para el relato y para formar un grupo musical que nunca existió... pero, ellas si cantaban las canciones que menciono en el relato. Eran buenas chicas, al menos, con este relato, quiero preservar vivo su recuerdo.

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  3. Tuvimos la gata q te hablé y luego mi abuela y yo pues nos quedamos el primer gato q tuvo. Este murió pronto. Estuve muy triste y como la gata siempre paria pues nos quedamos con otra. Luego ya vinieron los perros. 5 en total. No han coincidido perros y gatos. Aunque mi tía tenía seis gatos y una perra. La historia ha quedado bien así.

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    1. Gracias por compartirnos tu anécdota con Los Gatos. Yo ahora pues la voy a dejar así la historia y descansar un poco porque me desgasto escribirla. Recién estoy respondiendo mensajes en mi foro. 😊😊😊😊

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  4. Osita es la más lista. Me gustó mucho tu historia.

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    1. Gracias, a muchos lectores les ha gustado Osita. Está basado en una perrita que tuve cuando era adolescente y quise rendirle homenaje.

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